Fisioterapia en las toxicidades de los tratamientos oncológicos

Abordaje clínico para prevenir y rehabilitar las complicaciones del tratamiento.

Publicado el 23/02/2026 por Jesús Ramiro

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Los tratamientos oncológicos pueden producir múltiples toxicidades y efectos secundarios que impactan de forma importante en la funcionalidad y la calidad de vida. La fisioterapia tiene un papel clave en la prevención, el abordaje y la rehabilitación de muchas de estas complicaciones.

Protección nerviosa y regeneración

La NPIQ afecta a más del 68% de los pacientes en el primer mes. Es una toxicidad que impacta en la capacidad de caminar y dormir, pudiendo obligar a reducir dosis oncológicas.

  • Entrenamiento Neuromuscular: Ejercicios de equilibrio supervisados y progresivos. La evidencia (Streckmann et al., 2024) demuestra que puede reducir su aparición entre un 50% y un 70%.
  • Fotobiomodulación (PBMT): El uso de luz activa la producción de energía (ATP) en las mitocondrias de los nervios, facilitando la regeneración axonal y reduciendo la inflamación.
  • Propiocepción y Fuerza: Trabajo específico para que el sistema nervioso mantenga su función a pesar del estrés de la quimioterapia.
"El ejercicio mantiene los nervios conectados con el cerebro y la PBMT les da la energía extra para resistir la toxicidad."

Gestión de energía y ejercicio

El síntoma más incapacitante. El ejercicio es la intervención con mayor evidencia para reducirla.

  • Ejercicio aeróbico: intensidad moderada progresiva.
  • Entrenamiento de fuerza: 2-3 veces por semana adaptado.
  • Pacing: educación en gestión de energía y descansos programados.

Efectos fotoquímicos y recuperación

La fotobiomodulación provoca efectos fotoquímicos en la célula con resultados antiinflamatorios, analgésicos y regenerativos.

  • Seguridad: Es una terapia eficaz para el cuidado de secuelas por quimiotoxicidad, radiotoxicidad o terapias de trasplante de médula.
  • Cicatrización: Acelera la reparación de tejidos dañados y reduce el dolor local de forma no invasiva.
  • Movilidad: Ejercicios orofaciales para prevenir fibrosis y mantener la funcionalidad masticatoria.

Seguridad y Dosimetría

Estas intervenciones no son "talla única". Un fisioterapeuta formado en oncología es el único profesional capaz de:

  • Ajustar la dosimetría exacta de la PBMT (Robijns et al., 2022).
  • Programar la progresión del ejercicio para no fatigar las neuronas.
  • Garantizar que las longitudes de onda no ionizantes sean compatibles con el tratamiento oncológico.

Optimización de la función respiratoria

  • Control ventilatorio: diafragmática y expansión costal.
  • Higiene bronquial: técnicas para el manejo de secreciones.
  • Tolerancia: entrenamiento aeróbico suave monitorizado.

Terapia descongestiva compleja

  • Drenaje y vendaje: técnicas manuales y compresión multicapa.
  • Ejercicio con compresión: favorece el bombeo musculo-linfático.
  • Autocuidados: educación en cuidado de la piel y prevención de traumatismos.

Debilidad, dolor y riesgo de caídas

  • Sarcopenia: entrenamiento de fuerza progresivo para recuperar masa muscular.
  • Equilibrio: prevención de caídas en entornos reales.
  • Hiperglucemia: el ejercicio aeróbico mejora la sensibilidad a la insulina.

📘 Conclusión

Los tratamientos oncológicos generan un conjunto amplio de toxicidades que afectan de forma directa a la funcionalidad, la autonomía y la calidad de vida de las personas. La fisioterapia especializada en oncología se posiciona como una herramienta esencial para prevenir, modular y rehabilitar estos efectos adversos, siempre desde un enfoque seguro, individualizado y basado en la evidencia.

La neuropatía periférica, la fatiga, la mucositis, la toxicidad pulmonar, el linfedema y otras alteraciones musculoesqueléticas pueden abordarse eficazmente mediante intervenciones como el ejercicio terapéutico, la fotobiomodulación y la terapia descongestiva. Estas estrategias no solo reducen síntomas, sino que ayudan a mantener la continuidad del tratamiento oncológico.

En conjunto, la fisioterapia oncológica no es un complemento, sino un pilar fundamental dentro del cuidado integral del paciente con cáncer, capaz de mejorar resultados clínicos, favorecer la recuperación y potenciar la calidad de vida durante y después del tratamiento.

Este contenido tiene un carácter informativo y no sustituye la valoración individual por parte de un equipo médico y de fisioterapia especializado en oncología.